Estuve pensando en algunas cosas mientras iba en un bus para mi casa, a veces es difícil que este tipo de lugres o espacios sean idóneos para algún pensamiento o idea que podamos tomar como importante, pero en este caso todo se dio para que así fuera.
Pensé en lo efímero y como eso es lo que más feliz puede hacer a una persona o por lo menos a mi.
Efímero es un abrazo, un beso, un lugar, un momento, el cielo estrellado. Efímera es la brisa, la lluvia, la luna, una mirada, una palabra, una situación; efímera es incluso una persona. Lo efímero es ese algo que puede tomar unos segundos, unos minutos, unas horas pero que puede perdurar en nuestra memoria por lo que podríamos llamar eternidad.
Lo efímero me hace feliz porque se muestra en los detalles que generalmente pasan desapercibidos, por lo tanto mañana brindaré por las efimeridades acontecidas este año, por eso que fue y por lo que tal vez será.
viernes, 30 de diciembre de 2011
domingo, 16 de octubre de 2011
Back to black
We only said good-bye with words
I died a hundred times
You go back to her
and I go back to black.
Je me croyais plus fort
I died a hundred times
You go back to her
and I go back to black.
Je me croyais plus fort
Meme si ça m'est égal
I go back to black.
jueves, 15 de septiembre de 2011
The one...
Amaba el momento en el que sus ojos se encontraban con los mios y veía de nuevo esa expresión en su rostro.
Él era capaz de mostrarme nuevos mundos, de descubrir realidades veladas a los ojos de otros, podía darme el mundo, su mundo, con sólo una sonrisa. ¿Qué amaba de él? Amaba todo y nada a la vez, sus ojos, sus labios, su cuerpo, su cabello, su picardía infantil, su independencia, su necesidad, su alegría, su pasión, su dolor. Su ausencia.
miércoles, 14 de septiembre de 2011
Something's gotta change, things cannot stay the same
Sé que pido mucho, pero eso mismo que pido es lo que estoy dispuesta a dar...aún así eso no basta y es necesario que las cosas cambien aunque duela un poco, es justo y necesario.
Ya he comenzado.
Ya he comenzado.
sábado, 6 de agosto de 2011
"La insoportable levedad del ser"
Lloré. Lloré por Tomás, por Teresa, por Sabina, por Franz, por la corneja. Lloré porque me di cuenta de que todos y cada uno de ellos tienen algo de mi y a de igual forma yo tengo algo de ellos.
Lloré porque me di cuenta de que lo que siempre me ha preocupado es eso: La insoportable levedad del ser.
Ahora que lo sé, buscaré algo de peso.
Lloré porque me di cuenta de que lo que siempre me ha preocupado es eso: La insoportable levedad del ser.
Ahora que lo sé, buscaré algo de peso.
sábado, 14 de mayo de 2011
Una de esas cosas curiosas que yo suelo encontrar
"Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, que el amor no significa acostarse y una relación no significa seguridad; y uno empieza a aprender que los besos no son contratos y los regalos no son promesas; y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos.
Y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calorcito del sol quema. Que hay que plantar su propio jardín y decorar su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores. Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno vale, y con cada día... uno aprende.
Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro, significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.
Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por compañía a tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.
Con el tiempo te das cuenta de que los amigos verdaderos valen mucho más que cualquier cantidad de dinero.
Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes.
Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.
Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba ya no tiene ningún sentido. "
Amo cuando esta clase de cosas aparecen cuando se necesitan.
domingo, 3 de abril de 2011
Ella
Ella estaba en el bosque arrodillada en el suelo, sus brazos contra su pecho y su rostro anegado en lágrimas, su cabello negro como la noche estaba sobre su cara y no dejaba ver ni un poco de su piel, en ocasiones llevaba sus manos hacia su rostro, las posaba en sus mejillas y dejaba escapar un grito o sino cruzaba sus brazos frete a su pecho en un intento de abrazarse y sentirse menos desprotegida, se sentía extremadamente sola e indefensa, en un mundo extraño, estaba perdida y triste, por lo que no dejaba de llorar, el tiempo iba transcurriendo hasta que de tanto llorar ella se quedó dormida, tendida sobre el triste y desvaído suelo del lugar en el que se encontraba. Su brazo izquierdo aun seguía contra su pecho mientras que el derecho se estiraba gentilmente hacia la nada como pidiendo ayuda o simplemente intentando tocar algo inexistente; todo porque él se había marchado para nunca más volver y no solo se había marchado sino que se había llevado consigo una importante parte de ella, así que en su sopor ella comenzó a levantar una muralla alrededor de su corazón, para que no la traspasaran y no le hicieran daño de nuevo; porque antes de conocerlo ella era como el sol, irradiaba luz y calor a quienes se le acercaban aunque nadie era capaz de acercarse lo suficiente sin hacerse daño, aún asi él lo logro y con su partida se llevó su calor, ahora ella se sentía incompleta, seguía siendo como el sol, pero su calor ya no era como antes si bien no había desaparecido totalmente, era tenue como nunca lo había sido y esto le hacía un inmenso daño.
Al despertar ella estaba triste pero ya no se sentía tan vacía como antes y tampoco estaba sola, había aparecido alguien en el bosque, un joven curioso de aquel astro caído, él joven le tendió su mano y la ayudó a levantar, ella estaba muy débil así que tuvo que recostare sobre él para no caerse, en ese momento sucedió algo inesperado el joven sin decir nada la tomó en brazos, la alzó y sonrió al ver la confusión en el rostro de ella, la niña se asustó, sintió que la muralla que había levantado tenía una grieta y esta amenazaba con echarla abajo, aún así no podía alejarse de aquel joven porque vio que él tenía un corazón puro y además estaba ayudándola así que dejó a un lado su miedo, se olvidó de la muralla y se aferro a su pecho mientras el joven con todavía una sonrisa en su rostro la sacó del bosque.
El tiempo transcurrió y ella comenzó a sentir algo parecido a lo que había sentido por aquel que se había llevado su calor tiempo atrás, pero está vez ella decidió tener las cosas claras y le dijo al joven de corazón puro lo que sentía por el, esos sentimientos eran confusos para el joven asi que en el momento no supo que hacer y la dejó ir sin más, así que ella se dio por vencida y se alejó del joven como lo había hecho tantas otras veces de distintas personas, de distintas formas y por diferentes razones, aunque nunca lo olvidó ni lo dejó solo.
Transcurrieron unos cuantos meses y la niña estaba mejor, le había dolido un poco que el joven no hubiese comprendido sus sentimientos a tiempo pero ya su tiempo había pasado y ella no podía quedarse atrás; así que comenzó a salir y a hablar con más personas se dio cuenta de que había dejado muchas personas importantes en el camino e intentó recuperarlas, entre todas esas personas perdidas y olvidadas encontró a un mago, un ser un tanto complejo del que no sabía hace mucho tiempo, se contactó con el y una nueva historia comenzó.
El mago no era como aquel que se había llevado su calor tiempo atrás ni como el joven de corazón puro que la había sacado del bosque, por el contrario el mago era un ser poderoso con un gran corazón escondido detrás de una fuerte muralla pero más allá de esa muralla la niña vio en los ojos del mago que en su corazón había un calor muy parecido al que ella había perdido hacía mucho tiempo, así que ella decidió que traspasaría esa muralla y que tomaría del mago un poco del calor que este guarda en su corazón para así poder volver a ser quien era. Ella intentó traspasar la muralla pero se dio cuenta que el calor que ella emanaba era peligroso para el mago así que dejó de intentarlo y se encerró en si misma para no dañarlo de ninguna forma, por esta razón el mago se aburrió y se alejó de la niña porque… ¿para qué quería él estar junto a alguien que no puede sino observar mientras en el mundo hay tantas cosas y personas alcanzables? Una vez más la niña se quedó sola y destrozada…habría podido hacer más pero no lo hizo y tuvo que pagar las consecuencias, de nuevo estaba sola y perdida…esperando a que alguien la encontrara y devolviera a su ser lo que en algún momento alguien más le había arrebatado.
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